Un exclusivo club de bingo en la ciudad de Bagdad es visto por los jugadores que acuden a él como un oasis para practicar el juego, beber te y despejar un poco su mente de toda la violencia que ha traído la guerra y que tanto ha afectado a la región.
El club, fundado en 1924, permitía en sus orígenes solamente a miembros extranjeros, pero ahora, ha abierto vacantes a Iraquíes ricos a los cuales les encanta apostar. Actualmente solo personas de los estratos mas ricos de Irak son admitidas en el club y se exige a todos los miembros que tengan un titulo universitario. Sin embargo, el reciente aumento de la violencia y de los ataques terroristas sobre Bagdad, ha hecho que los habitantes mas ricos hayan prácticamente desaparecido de la ciudad, por lo que la asistencia al bingo ha disminuido un poco en comparación con la registrada hasta antes de la guerra.
“El bingo es una excelente forma de pasar el tiempo con los amigos y de olvidar por momentos todo el dolor que nos ha traído la guerra”, dijo uno de los jugadores regulares del club. El juego se ha adaptado a las influencias de la cultura musulmana, como se puede ver en la forma de cantar los números, por la cual el anunciante hace una mezcla de ingles con números arábigos, por ejemplo “B sabaa” para referirse al B7.
Recientemente, el cantinero del club encontró una bala manchada con sangre dentro de un sobre que alguien dejo en su auto, lo cual en la región es considerado como una amenaza por parte de grupos religiosos extremistas que condenan el flujo libre de alcohol dentro del club. De todos modos, el juego nunca se cancela y el club se las ha arreglado para mantener viva la tradición del bingo.


